En Aragón, todos los caminos nos conducen a parajes hermosos y sorprendentes |
LA NATURALEZA EN ARAGÓN.
En Aragón, todos los caminos nos conducen a parajes hermosos y sorprendentes: lagos y praderas de alta montaña, valles paradisíacos, boscosas sierras, caprichosos roquedos, altos cañones, anchas lagunas y estepas irrepetibles.
Y en todos ellos encontramos rincones solitarios y encantadores que nos reconcilian con la naturaleza y nos permiten reconocernos como parte de ella. Y es que el paisaje aragonés está lleno de vida. Desde especies en peligro, como los tres osos censados, hasta las populosas colonias de buitres de los roquedos o la mayor concentración de grullas de Europa en Gallocanta, en Aragón se puede hallar una rica colección de ecosistemas diversos que convierten a esta tierra en una región privilegiada en cuanto a espacios naturales.
TURISMO ACTIVO.
Imponentes masas de roca que se alzan hacia el cielo, bosques de leyenda, nieves perpetuas sobre valles paradisiacos, lagos e ibones de montaña, intrincados cañones y barrancos, grandes sierras de exuberante vegetación, senderos, dilatadas llanuras y estepas. Naturaleza de contrastes donde abundan los paisajes sorprendentes y una auténtica colección de ecosistemas que hacen de Aragón el mejor destino para practicar los deportes de aventura.
Senderismo, escalada, alpinismo, bicicleta de montaña, rutas ecuestres, piragüísmo, rafting, descenso de cañones, actividades subacuáticas, patinaje sobre hielo, orientación, mushing (trineos tirados por perros) espeleología, esquí, deportes aéreos, golf, son algunas de las posibilidades de hacer ejercicio al aire libre en multitud de lugares de nuestra Comunidad Autónoma.
Muchas de las actividades aquí reseñadas requieren una buena preparación tanto física como técnica, conocimiento del medio físico y de la climatología y un mínimo de experiencia. Si no se dispone de esta experiencia, y para evitar posibles accidentes, es recomendable recurrir a la realización de cursos de formación y aprendizaje, y a la ayuda de guías especializados que podrán asesorarnos adecuadamente.
TURISMO DE SALUD.
La belleza de los manantiales pirenaicos de Huesca, la pureza del aire en la sierra de Teruel o la excelencia de las aguas de Paracuellos, Alhama y Jaraba en Zaragoza, hacen de Aragón una tierra privilegiada en lo que se refiere a termalismo.
Romanos y árabes ya descubrieron el poder terapéutico del agua y construyeron en Aragón las termas que hoy, convertidas en modernos balnearios con todo tipo de instalaciones y servicios, le descubrirán la magia benefactora que surge de la tierra en forma de agua.
Es un turismo diferente, una forma distinta de disfrutar del descanso, de aprovechar el tiempo de ocio para reconciliarnos con nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Un turismo termal cada día en auge que nos permite combatir el estrés de la vida moderna en medio de hermosos parajes rodeados de historia y cultura.
TURISMO RURAL.
El Turismo Rural es la actividad que conduce al viajero a disfrutar del entorno rural alejado del ajetreo urbano, instalándose en viviendas rehabilitadas para esos fines con unas aceptables condiciones de confort y en un ambiente acogedor.
El término Turismo Rural acoge diversas variantes: turismo ecológico, turismo cultural, turismo verde, turismo de aventura, agroturismo...
El trasfondo de este turismo revela los esfuerzos de los habitantes de los núcleos rurales por desarrollar la economía de sus pueblos con actividades distintas a la agricultura y para ello, acondicionan las casas para recibir a los turistas que buscan disfrutar de su tiempo de ocio lejos de aglomeraciones.
ZONAS DE TURISMO RURAL EN ARAGÓN Y ESPACIOS NATURALES DE INTERÉS.
Es un espacio ideal para descubrir la naturaleza y encontrarse con uno mismo. Incluye entre otras las poblaciones de Santa Cruz de la Serós, Riglos, Agüero, Loarre y Ayerbe(en la provincia de Huesca) y las de Biel, Luesia, Sigüés, Murillo de Gállego,Uncastillo, Lobera de Onsella, Longás, Isuerre, Pintano, Bagüés, Mianos, Artieda, Ruesta, Undués de Lerda, Urriés y Navardún, entre otras (en la provincia de Zaragoza).
Desde el mar Cantábrico hasta el Mediterráneo, la cadena montañosa de los Pirineos se alza como una inmensa barrera natural entre España y el resto del continente. Sus dominios se extienden a lo largo de 450 kilómetros de cumbres que rondan los 3.000 metros de altitud, frondosos valles y pintorescas localidades centenarias. Punto de encuentro de culturas diversas y puerta de entrada del Camino de Santiago, los Pirineos esconden innumerables tesoros por descubrir en cada una de las comunidades autónomas que lo comparten: Navarra, Aragón y Cataluña.
SERRANÍA DE ALBARRACÍN.
La naturaleza ha sido generosa en la Sierra de Albarracín (Montes Universales), pudiendo encontrar en ella una gran diversidad de ecosistemas. Las poblaciones que podemos encontrar en esta zona son Albarracín, Torres de Albarracín, Gea de Albarracín, Tramacastilla, Royuela, Calomarde, Frías de Albarracín, Moscardón, Terriente, Saldón, Valdecuenca y Bezas.
Encontramos en la sierra cañones, profundos barrancos, peñas, cortados, escarpados roquedales, parameras, valles, suaves praderas y extensos bosques.
La flora muestra su gran riqueza a través de pinos-albar, laricio, pinaster, sabina, acebos, robles, quejigos, etc. En cuanto a la fauna, encontramos ciervos, corzos, jabalíes, gato montés, ardillas, aves migratorias y rapaces.
La sierra es pródiga también en fuentes, lagunas, manantiales y nacimientos de ríos como el Guadalaviar (después Turia), Tajo, Cabriel y otros de menor importancia que forman caprichosos remansos, pozas y cascadas.
En la Sierra de Albarracin un impresionante conjunto geológico denominado Zona del Rodeno, consecuencia directa de la interrelación de diversos factores naturales como el clima, el relieve y la naturaleza del substrato. La interacción entre todos ellos confiere una alta complejidad a la zona, reflejada en la diversidad de ambientes naturales que conforman el Espacio Protegido.
EL PAISAJE PROTEGIDO DE LOS PINARES DE RODENO
La aparición de las distintas formas del relieve que encontramos en este espacio viene determinada principalmente por las características geológicas de las rocas presentes y por los distintos agentes atmosféricos que intervienen, dando origen a múltiples formas rocosas de areniscas rojizas.
Las formas más espectaculares desde el punto de vista paisajístico, corresponden a los barrancos y a los llamados escarpes y hoces.
La especie protagonista es el pino rodeno (Pinus Pinaster) que da nombre al Paisaje Protegido y es fácilmente identificable por sus grandes piñas. El contraste entre el verdor de los pinares y los rojos de las areniscas son únicos en la comarca y en la comunidad autónoma.
Desde los puntos más altos de esta zona se pueden observar con más facilidad las especies de aves propias de los roquedos (águila real, halcón peregrino, cernícalo, búho real, cuervos y chovas piquirrojas).
El Maestrazgo turolense es un conjunto de sierras que se prolongan hasta el Mediterráneo, muy erosionadas por los ríos que nacen en sus cumbres y que han creado profundos valles y barrancos. Encontramos aquí las localidades de Pitarque, Villarluengo, Bordón, Cañada de Benatanduz, Cantavieja, Mirambel, Tronchón, La Iglesuela del Cid, La Cueva, Cuevas del Cañart, Molinos, Castellote y Fortantete.
Las serranías del Maestrazgo están configuradas por un amplio abanico de paisajes de accidentada orografía, llenos de singularidades y contrastes propios de la montaña mediterránea.
El Guadalope y sus afluentes discurren entre sierras con enérgicas formas de relieve, crestas puntiagudas, escarpes verticales y barrancos profundamente encajados, un relieve que produce panorámicas de un gran valor paisajístico como los Organos de Montoro y los Estrechos del Guadalope. El roquedo calcáreo da lugar a numerosas simas y cuevas, destacando entre ellas las Grutas de Cristal, en Molinos.
El sector sudoccidental presenta un relieve compuesto por alineaciones orográficas, que llegan a superar los 1.800 m de altitud.
Los grandes conjuntos vegetales van desde pinares secos de pino carrasco en las zonas bajas, a bosques de pinos silvestres o albares en zonas más altas (también aparecen pinos negral o marítimo en repoblaciones). De los páramos calizos con sus sabinas o enebros a los eriales con erizones y aliagas. De las zonas secas con quejigos y carrascas a las alamedas y choperas de las áreas de ribera.
Al resguardo de esta flora aparecen especies como los cangrejos de río, la nutria común, el gato montés y el águila perdicera (éstas dos últimas en peligro de extinción). Abundan sin embargo la cabra hispánica, los buitres leonados, las piaras de jabalíes, los tejones, las truchas, los zorros y una sonora avifauna.
PARQUE CULTURAL DE MOLINOS
Dejando atrás el pantano de Gallipuén se llega a Molinos, pueblo que se alza sobre el espectacular Barranco de San Nicolás, con su impresionante salto de agua.
El parque cultural incluye las singulares Grutas de Cristal, paisaje maravilloso de estalactitas, estalagmitas y estelectitas excéntricas. En ellas las paredes, suelo y techo se hallan cubiertos de columnas, coladas, banderas, formaciones arborescentes y caprichosas que adoptan las más variadas direcciones, colores y cristalizaciones.
LAS ESTEPAS DE BELCHITE.
A la derecha de la depresión del Ebro, entre Belchite, Mediana y Fuendetodos, y atravesando La Puebla de Albortón, se extienden unas áridas estepas únicas en España.
En el sector central de la Depresión del Ebro, se sitúan yesos casi puros que generan un paisaje de relieve y vegetación muy homogéneos, de colinas alomadas y valles anchos de fondo plano denominados vales.
En las las laderas aparecen, además, afloramientos rocosos, que dan a las colinas su característica coloración blanquecina.
La Lomaza de Belchite puede considerarse como una loma de yesos casi puros. En esta austera región subdesértica habitan la alondra de Dupont, el sisón, la ganga y otras aves esteparias.
Dentro de la grandiosa monotonía de las estepas del Ebro, es fácil observar variaciones en cuanto a relieve, suelo y vegetación. A partir del Ebro, hacia el norte y el sur, los yesos dejan de ser casi puros para mezclarse cada vez más con arcillas y calizas.
Desde el Cabezo de los Dineros es muy aparente el contraste entre la parte alta de La Lomaza, de suelo yesífero, y la llanura arcillosa del Planerón. El Planerón es una amplia hondonada de drenaje deficiente, con suelos muy salinos, colonizados por unas formaciones vegetales especializadas.
Los escarpes que separan las lomas de los llanos resaltan más aún los matizes de la panorámica.
Son meandros abandonados tras un cambio de cauce o una crecida.Presentan aguas claras y una interesante flora y fauna acuática y bosques de ribera. Se encuentran muy cerca de Zaragoza. Al Galacho de la Alfranca se accede desde la Puebla de Alfindén o Pastriz. Para visitar el Galacho de la Cartuja Baja y el Galacho del Burgo de Ebro hay que tomar la carretera de Castellón.
Situada en el tramo medio del Valle del Ebro, la Reserva Natural Dirigida de los Galachos del Ebro, se localiza pocos kilómetros aguas abajo de la ciudad de Zaragoza, sobre terrazas aluviales, formadas por el río y compuestas en su mayoría por materiales calizos y silíceos arrastrados por él mismo.
GALACHO DE JUSLIBOL: es un antiguo meandro al pie de los escarpes de Juslibol, que fue anegado por una inundación en el año 1.961. La posterior extracción de gravas hicieron surgir nuevos lagos a su alrededor. Las aguas, las riberas y el roquedo forman tres ricos ecosistemas llenos de vida. Es zona de paso para aves de migración. Rapaces.
Situado al sudeste de la provincia de Zaragoza, el gran embalse del Ebro se extiende a lo largo de 100 km. En sus inmediaciones encontramos las localidades de Chiprana, Mequinenza, Fayón y Caspe.
Se trata de la mayor y más importante confluencia fluvial de la península ibérica, dando origen a más de 500 Km de costas interiores.
Un parque natural en el que se da cita una asombrosa riqueza faunística. Bosques de ribera, numerosas islas y grandes masas de carrizal junto a las escarpadas paredes de algunas sierras, frutales, matorrales y bosques mediterráneos favorecen la presencia de una fauna extraordinariamente diversa.
Por ello es conocido por los amantes de las aves como uno de los mejores enclaves de toda Europa. A la vez le acompaña su fama internacional como punto excepcional de pesca.
Los meandros de la Tumba, la Herradura y la Parra anegan los barrancos de las sierras vecinas, solitarias y despobladas.
Zonas deportivas en las playas de Chacón, junto a Caspe.
Es un valle espectacular de dirección E-O con unas condiciones microclimáticas singulares que hicieron que ya en 1918 fuera declarado Parque Nacional.Las localidades más cercanas son: Torla, Broto, Fanlo, Nerín, Bestué, Escuaín, Revilla, Bielsa, Escalona, Boltaña, Puértolas, Tella y Espierba.
El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido está integrado en la Red de Parques Nacionales españoles. Asimismo forma parte de la Reserva de la Biosfera "Ordesa Viñamala" y, junto con los circos glaciares de la vertiente francesa de los Pirineos, ha sido consignado como Patrimonio Mundial por la Unesco.
Su zona de influencia comprende los términos municipales de Torla, Broto, Fanlo, Tella-Sin, Puértolas y Bielsa.
Ordesa se amplió en 1982 al Cañón de Añisclo, Las Gargantas de Escuaín, y al macizo del Monte Perdido bajo la denominación de Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en total, 15.704 has.
Alrededor de él, otros valles de gran belleza: Pineta, Bujaruelo, Otal, Vio, Barroseta; vigilados permanentemente por las tres sorores: Monte Perdido (3.355 m.), Cilindro y Soum de Ramond.
El Parque Nacional constituye una unidad geográfica de primer orden. Domina su orografía el macizo de Monte Perdido siendo el mayor macizo calcáreo de Europa Occidental. La complicada historia geológica y morfológica, junto con un clima muy riguroso, han dado como resultado la presencia de escarpadas pendientes y una elevada altitud.
El paisaje muestra grandes contrastes: en las zonas altas predomina la extrema aridez de los desiertos kársticos, mientras que en los valles el agua está siempre presente saltando en forma de barrancos y cascadas entre las que destacan Torrombotera, Molinieto, Arco Iris, Arripas, del Estrecho, Gradas de Soaso y la espectacular Cola de Caballo.
En el Parque Nacional encontramos un verdadero muestrario de plantas con más de 1500 especies de flora pirenaica. Ordesa y Monte Perdido pueden definirse como un gran jardín botánico de montaña donde conviven especies comunes con otras endémicas o exclusivas de estas montañas, como la madreselva de los Pirineos, la corona de rey o la oreja de oso, plantas que florecen a medida que la nieve se va fundiendo. Algunas de las plantas más singulares son los lirios, las prímulas, las merenderas, las gencianas, las siemprevivas, las potentillas, etc.
El haya, el pino silvestre o el abeto son especies dominantes en Ordesa cuya distribución depende de la orientación y característica de cada valle. La vegetación de ribera, a la orilla de los ríos, muestra sauces, fresnos y abedules entre otras especies.
Existe una amplia muestra de la fauna pirenaica en el Parque. Se ha catalogado hasta el momento un total de siete especies de anfibios, cuatro de peces, trece de reptiles, al menos ochenta aves nidificantes y más de cincuenta mamíferos.
La riqueza faunística continúa con aves de costumbres rupícolas (el quebrantahuesos, la chova piquigualda y el buitre leonado) y en ríos, arroyos e ibones con las truchas, el tritón y el desmán.
Las marmotas y manadas de sarrios son mamíferos muy fáciles de observar en los altos pastizales subalpinos, mientras que en las zonas más altas tan sólo el gorrión alpino, el acentor alpino y el lagópodo alpino logran soportar las difíciles condiciones boreales.
El Parque alberga el mayor número de cumbres que superan los 3.000 m. del Pirineo(Aneto, Posets y Maladeta). Distribuidos por el Valle hay múltiples cascadas y mas de 95 lagos de origen glaciar, de distintas dimensiones y características. Las localidades más próximas son: Plan, San Juan de Plan, Gistaín, Sahún, Eriste, Benasque, Cerler y Aneto.
La naturaleza ha sido pródiga en belleza y altitudes en este parque que fue constituido en 1994 con la finalidad de salvaguardar sus valores naturales, vegetación, flora y formaciones geomorfológicas. Destacan como monumentos naturales los trece glaciares, con cerca de 350 ha. en los macizos Posets, Perdiguero y Maladeta.
Destacamos en este parque los glaciares permanentes más al sur de Europa en la zona declarada Monumentos naturales de los Glaciares de la Maladeta, con gran abundancia de ibones: Vallibierna, Cregüeña, Batisielles, los Millares, Remuñe. Recoletos valles de origen glaciar: Estós, Eriste, Vallibierna, Gistaín.
Son valles muy húmedos, de gran riqueza maderera (pino, abeto) y de fauna: oso, nutria, caza mayor (rebeco, ciervo, corzo, jabalí) y rapaces (águila real, buitre, quebrantahuesos).
EL PARQUE DE LA SIERRA Y LOS CAÑONES DE GUARA
Constituye la principal sierra prepirenaica que cuenta además con los barrancos más atractivos de Europa. Comprende los municipios de Santolarieta, Vadiello, Morranco, Colungo, Lecina, Bárcabo, Sarsa de Surta, Alquézar y Rodellar. A sus alrededores encontramos Nocito, Bara, Arcusa, Naval, Arguis, Bierge y San Julián del Banzo.
Entre los barrancos más conocidos destacan: Mascún Superior, Cañon de la Peonera, Balces Superior, Oscuros de Balces, Cañon del río Vero, Formiga, Barrasil, Gorgas Negras, Barranco Fondo y Gorgonchón, situados en parajes de gran belleza paisajística y de naturaleza salvaje.
Los rios Vero, Mascún, Formiga, Flumen, Balces, Guatizalema y Alcanadre, han excavado profundas y estrechas gargantas cercadas de altos paredones calizos. Fauna: nutria, rapaces, uebrantahuesos, buitre.
La Garguera : el valle del río Guarga conforma la cara norte de la sierra, con gran riqueza de flora y fauna: jabalí, corzo, ciervo, gato montés. Reserva de Caza. Las gleras de la umbría del Puntón de Guara ( 2.070 m) son pedreras colonizadas por una curiosa flora adaptada a este medio hostil.
De origen glaciar, está rodeado de altas cumbres: Anayet (2.559 m.)y Collarada (2.888 m.), a un lado; y la Sierra de Tendeñera al otro. Comprende las localildades de Formigal, Panticosa, Sallent de Gállego, Piedrafita de Jaca, Pueyo de Jaca, Escarrilla, Lanuza, Tramacastilla de Tena y Búbal.
En la Sierra de la Tendeñera encontramos abundantes ibones, praderas de alta montaña y fuentes termales como las que dan lugar al Balneario de Panticosa.
En torno al Anayet, la Canal de Izas y la Canal Roya dan acceso al Valle del Aragón. Es zona de alta montaña, con cumbres de 3.000 m.: Balaitous, Vignemale; e importanes ibones, restos de glaciarismo: Ip, Bachimaña, Bramatuero, Respumoso. El territorio de la Reserva Nacional de Caza de Viñamala ha sido declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco. Sarrio, venado, jabalí, urogallo.
GASTRONOMÍA DE ARAGÓN.
La cocina aragonesa, incorporando un amplio directorio de productos, se fundamenta en guisos populares que varían en función de la zona donde se elaboran. Bien sean carnes, verduras,pescados o legumbres, componen el credo de una cocina que en estos momentos se encuentra en una etapa de transición actualizando el antiguo recetario.
No se olvidan los sabores que, durante décadas, han borboteado en las cazuelas y pucheros de toda la comunidad, pero se aligeran, se armonizan y se equilibran manteniendo siempre la honestidad y la personalidad que la distingue.
La comunidad autónoma aragonesa posee un patrimonio gastronómico forjado por los distintos pueblos que por ella han pasado.
Información recopilada por Mercedes Sánchez.
Colaboradora de www.saludyturismorural.com
Fuentes: Turismo Rural en Huesca
Turismo Aragón
Turismo de España
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