Rutas de Fin de Semana aconsejdas, |
TURISMO RURAL DE INVIERNO.
Indice
Con el comienzo de año y en plena temporada invernal el turismo rural se consolida como una de las alternativas preferidas para disfrutar de la naturaleza y del descanso.
Es la relación natural entre el hombre y su entorno, explorando el territorio, admirando la belleza serena de los pueblos, recorriendo sus rincones impregnados en enriquecedoras historias con aromas y sabores naturales que nos envuelven en un ambiente cálido y acogedor.
Es el pasear por las calles y sentir el olor a leña de cada hogar, de la gente hospitalaria, gente noble que nos ofrece su cultura, gastronomía, folklore y la esencia de su vida.
Realizar turismo rural es descubrir la vida en un ambiente vivo, natural, relajado, en contacto directo con el entorno y sus gentes, para recuperar las raíces perdidas de tantos pueblos abandonados, que hoy en día sentimos con real añoranza de lo que realmente fueron.
Otra forma de disfrutar y aprovechar el tiempo libre en estos meses de invierno, es el llamado turismo termal o bien turismo de salud, que utiliza el agua como principal reclamo por sus características mineromedicinales. Son los Balnearios y los SPA centros termales enfocados al descanso para el cuerpo y el alma. Refugios de la paz y la tranquilidad combinados con diversos tratamientos específicos para la salud.
Situados en plena naturaleza, entre ríos, barrancos, bosques y montañas, en ellos puede beneficiarse de unas aguas ricas en bicarbonatos, calcio, hierro, magnesio, sulfatos y otros elementos básicos para la salud, que estimulan las funciones del organismo, tonifican el cuerpo y poseen cualidades analgésicas y relajantes. Entre otras muchas indicaciones, son ideales para fortalecer las articulaciones, purificar la piel, incrementar los niveles de hierro en la sangre y para todo lo relacionado con las vías respiratorias.
BALNEARIOS RECOMENDADOS.
Balneario Paracuellos de Jiloca, con campo de golf. Aragón.
Situado a 22 kms. del Parque Natural de Monasterio de Piedra.
Hotel & Spa´s Hostería de Torazo. Asturias.
Casa rural & Spa Río Dulce. Guadalajara.
RUTAS DE FIN DE SEMANA ACONSEJADAS.
LAS MERINDADES. BURGOS.
Las Merindades están situadas en el norte de la provincia de Burgos y aglutinan a más de 350 núcleos de población que se esparcen por toda la comarca. El río Ebro y la Cordillera Cantábrica han condicionado un paisaje con una gran diversidad vegetal que origina un variado colorido en el medio natural. Es un territorio repleto de bellos rincones y salpicado de sugerentes ermitas románicas, torreones, castillos y cascos urbanos que conservan sus trazos medievales. Las Merindades son un mosaico de amplias depresiones y elevados páramos; escarpadas montañas; grandes cavidades y sinuosos desfiladeros; saltos de agua y caudalosos ríos; bosques autóctonos y empinadas praderas.
GASTRONOMÍA.
Olla podrida (legumbre con productos de cerdo: orejas, patas, costillas, morcilla, etc), embutidos, morcillas, cocido, cordero asado y picadillo de cerdo. Postres y dulces: magdalenas y yemas.
Artesanía Cerámica, mármol, piedra y escayola.
GRAZALEMA Y LOS PUEBLOS BLANCOS. CADIZ.
La Sierra de Grazalema por su situación geográfica, su belleza paisajística y su parque natural, resulta ideal para ser visitada en cualquier época del año. Un paraje esplendoroso y atractivo para aquellos que buscan la paz y el sosiego en compañía de la pureza natural de una masa de vegetación puramente mediterránea tales como encinas, quejigos y alcornoques.
Declarado por la Unesco reserva de la biosfera en el año 1977. Es el sitio ideal para los amantes de la naturaleza y la práctica del senderismo, ciclismo de montaña, y la observación de aves y plantas. En su flora "el pinsapo", especie de abeto exclusiva en la Europa occidental es la especie de mayor interes. Su fauna destaca por tener una de las mayores concentraciones europeas de buitre leonado, murcielago y cabra montés.
El itinerario comienza en Arcos de la Frontera y transcurre por Ubrique, Grazalema, Zahara de la Sierra y Setenil, entre otros pueblos. Unos pueblos tan blancos como distintos, tanto que si Arcos distribuye sus casas en lo alto de una peña, las de Setenil llevan por techo, toda una montaña. El espectáculo arquitectónico no deja impasible a nadie. Tanto en Grazalema como en Ubrique se pueden visitar centros de artesanía y comprar mantas y artículos de piel. En su recorrido se puede disfrutar de una cultura ancestral, de gran influencia árabe, y que se manifiesta en forma de folclore y su típica gastronomía.
GASTRONOMÍA.
La gastronomía de la provincia de Cádiz aúna influencias fenicias, romanas, árabes y coloniales.
La costa atlántica deja una gran abundancia de pescados y marisco. Cualquiera que visite la zona no puede marcharse sin haber degustado su clásico pescaíto frito que, aunque es fácil de encontrar por toda la costa andaluza, en la gaditana es obligado comerlo, y varias veces, con la seguridad de que nunca dejará de satisfacerle y con mucha frecuencia sorprenderle. El cazón, atún, rape, urta, corvina, y la omnipresente sardina, son algunos pescados que pueden degustarse en la provincia, aparte de marisco fresco y muy variado. Todos ellos dan lugar a una amplia gama de guisos marineros.
LAS RÍAS ALTAS. LA CORUÑA.
Las costas de las Rías Altas ofrecen un perfil de acantilados agrestes, salpicados de arenales, calas y playas. Villas marineras se alternan con otras de fuerte sabor medieval.
Las Rías Altas, aunque tienen el agua más fría que las Bajas, poseen playas muy bellas. Por una carretera, medio escondida en la montaña, se llega a Cedeira, que es importante puerto pesquero así como lugar de veraneo. Apenas a doce kilómetros (solo siete por el antiguo «camino dos romeiros»), San Andrés de Teixido lugar a donde todo gallego tenía que peregrinar al menos una vez en la vida, si no quería estar de ánima en pena (un antiguo dicho sostenía que «a San Andrés va de muerto quien no fue de vivo»).
Fue la más importante peregrinación de Galicia hasta que surgió la de Santiago. Todavía pueden verse, a ambos lados del camino, amilladoiros (túmulos) hechos con piedras arrojadas por los romeros, piedras que el día del Juicio Final "hablarán" para decir quién cumplió la promesa de ir a San Andrés. Por allí crece la planta namoradoira, la cual dicen sirve para remediar problemas de amores.
Aquí, en la Sierra da Capelada, está O Cabo do Mundo, el acantilado más alto de la Europa Atlántica. Luego vienen los espacios naturales de la playa de Ortigueira y el cabo de Estaca de Bares donde se juntan Atlántico y Cantábrico.
GASTRONOMÍA.
La cocina gallega está basada en la excelente calidad de sus productos. Destacan los apreciadísimos mariscos, los grandes pescados del Atlántico, las carnes rojas del interior y los quesos, sin olvidar productos como las patatas y los grelos, y platos como el caldo gallego o la empanada. Entre los dulces se elaboran especialidades como las tartas de Santiago o las filloas. Entre los vinos son muy apreciados el Albariño, Ribeiro y Valderroas.
RUTA DE LOS TRES TEMPLOS. GUIPÚZCOA.
Estos caminos ofrecen la posibilidad de conocer Guipúzcoa enlazando tres de sus monumentos más significativos, el Santuario de Loyola, en Azpeitia; la ermita de Nuestra Señora de la Antigua, en Zumárraga; y el Santuario de Arantzazu, en Oñati. Estos tres edificios, enclavados en lugares de gran belleza natural, representan tres estilos artísticos claramente diferenciados y son un gran testimonio de nuestro legado cultural. Se encuentran situados en las comarcas del Urola y Alto Deba, y posibilitan la realización de otros senderos que completan la red caminera de las diferentes comarcas por la que atraviesa.
GASTRONOMÍA.
Nos encontramos con exquisitos productos de huerta como las habas, los guisantes, las judías, coliflores o puerros que son el ingrediente fundamental de la Porrusalda, sopa hecha a base de puerros, patatas y bacalao. La carne es de ganado vacuno, y cordero de la variedad autóctona, de la latxa, con cuya sangre, y puerro, se elabora una sabrosa y peculiar morcilla en el Goierri, las buskantzas, que compiten con los odolostes de sangre de cerdo. Además su leche sirve de materia prima para el queso de Idiazábal, uno de los más interesantes del mapa quesero, y para la popular cuajada (mamia), que se acompaña en la mesa con aromática miel.
MONASTERIO DE PIEDRA. ZARAGOZA.
El Monasterio de Piedra no sólo alberga un bello monasterio de herencia cisterciense, con gran valor artístico, además reúne un entorno paisajístico insólito en la Península, rodeado de cascadas y saltos de agua espectaculares, y grupo de cavernas por las que se puede pasear.
El río Piedra, el embalse de La Tranquera y el Monasterio de Piedra dotan al municipio de Nuévalos de una sorprendente belleza.
Nuévalos se halla junto al río Piedra, en la cola del embalse de La Tranquera. Los cortados calcáreos del río Piedra y las formaciones vegetales que se suceden en su cauce, son un excelente lugar para observar numerosas aves rapaces y rupícolas.
Igualmente, en el embalse de la Tranquera y su extensa formación de carrizo se pueden observar diversas garzas, cormoranes y anátidas, dependiendo de la época del año. El embalse ha sido explotado turísticamente para la práctica de deportes náuticos. Y se pueden encontrar excelentes lugares para la pesca, tanto en el embalse como en algunos de los tramos del río Piedra.
El Monasterio de Piedra se encuentra en una de las zonas más desérticas de Aragón, y debe su creación a la donación en 1194 de un antiguo castillo árabe por Alonso II el Casto y su esposa doña Sancha a los monjes del monasterio de Poblet para construir allí un monasterio y consolidar la fe cristiana en la zona.
En 1840, Pablo Muntadas Campeny compra el monasterio, manteniendo la actividad agrícola y ganadera que éste ya tenía. Su hijo, Juan Federico Muntadas, formalizará el parque realizando transformaciones, abriendo caminos y paseos, y efectuando plantaciones; en 1860, tras descubrir la gruta Iris, la hizo accesible al público; en 1867 creó el primer centro de Piscicultura de España, ahora gestionado por el Gobierno de Aragón, naturalizando en las aguas del río Piedra la trucha común y el cangrejo ibérico.
Este centro sigue surtiendo en la actualidad a los ríos aragoneses de especies para su repoblación. El resultado de estas actividades es el jardín que hoy conocemos, que fue declarado en 1940 Paraje Pintoresco Nacional, mientras que el Monasterio es declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1983.
GASTRONOMÍA.
La gastronomía de la provincia de Zaragoza es sencilla y nutritiva, fuerte y con carácter, basada sobre todo en los productos autóctonos, hortalizas, carnes, excelentes vinos y sobre todo en productos de la huerta que se convierten en ingredientes de sus platos más representativos.
Una cocina en la que no pueden olvidarse las excelentes frutas del valle del Ebro.
LAS RÍAS BAJAS .PONTEVEDRA.
En la costa de Pontevedra encontramos, en un relieve escarpado, las bellas playas de las Rías Baixas. Dicen que es la señal dejada por la mano de Dios al limpiarse tras haber creado el mundo.
Hacia la capital, Pontevedra, bordeando la península de Morrazo, hay recónditos lugares como las ensenadas de San Simón, Aldán y Bueu, el crucero de Hio (el más bello de todo Galicia) y, cerrando la ría, las Islas de Ons y Onza con una interesante fauna entre la que destacan los cormoranes. Combarro está a un paso de Pontevedra. Tiene uno de los conjuntos de hórreos mejor conservados de todo Galicia, y también cruceiros.
Cerca, en el Monasterio de Poio, reposa Santa Trahamunda, de la que se dice que cura todo tipo de sordera; y, más arriba, el de Armenteira, con aromas de leyenda que hablan de un monje que pasó 300 años encantado por el canto de un pájaro. Si se sigue bordeando la costa surgen los espacios naturales de A Lanzada y O Grove, famosos por sus playas y cuyas aguas tienen propiedades curativas; luego Vilagarcía, unida ahora por un puente a la Isla de Arousa.
GASTRONOMÍA.
La oferta es inmensa, con la presencia obligada de mariscos, pescados y carnes y, por supuesto, un buen vino Albariño sobre la mesa. Cualquier época del año es ideal para degustar los platos y caldos de la región, de fama internacional, sin olvidar los postres, el aguardiente y la queimada. Las ferias y fiestas gastronómicas se multiplican durante los meses de verano. De entre todas destacan la del Albariño, en Cambados, declarada de Interés Turístico Nacional.
Así es este rincón privilegiado de Galicia, un lugar marinero y hospitalario, un prodigio natural que cautiva desde el primer minuto a quièn se acerca a visitarlo.
Información obtenida de la página oficial Turismo de España.
Mercedes Sánchez
Colaboradora de www.saludyturismorural.com
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